domingo, 20 de febrero de 2011

Un día de los malos

     No siempre voy a ir hecho una liebre. Hoy no descansé bien, pero a las ocho y media me estaba encaminando a canca para cumplir con mis entrenamientos. A pesar de que me lo tomé tranquilo iba que no podía. Con unas ganas de llegar enorme, incluso sentí algún mareillo y casi me paro a hablar con un caballo que pastaba tranquilo y me miraba al pasar. Intenté subir un repechón pero no era el día, me volví cabizbajo.
     Al final conseguí terminar los 16 km con un tiempo de 1:36:00, las pulsaciones bajitas pero al mínimo intento de apretar se subían y el cuerpo no respondía. Espero que sea algo transitorio y pronto tenga buenas sensaciones.

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